El sentido comun

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El sentido comun

Abril 28, 2015 - 00:55
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El sentido común tiende a fijar en las conciencias algunos conceptos, frases, dichos, que no están sujetos a análisis ni a debate por su condición de “verdades”; ellos están mimetizados en el habla colectiva, pero sin embargo tienen siempre una gran carga ideológica. 

Es por lo tanto el sentido común la institucionalización de una trama conceptual, interpretativa, semántica, que está diseñada para conservar el orden establecido. El poder concentrado entonces busca conquistar ese sentido común y para ello utiliza  herramientas muy efectivas como los medios de comunicación, de modo tal de perpetuar ideas o construcciones del pensamiento que sigan la dirección de sus intereses.

Así es que hay expresiones previamente construidas y alojadas en algún lugar de nuestra conciencia que se disparan sin ningún filtro racional, de manera mecánica, con la más absoluta premura. Se puede advertir por esto la potencia del sentido común y su poder de propagación, de ahí el interés de apoderarse del mismo.

Siempre es común entonces escuchar sentencias rotundas y definitivas que a su vez nunca fueron analizadas en profundidad. Algunos buenos ejemplos de esto, en la coyuntura sociopolítica actual en la Argentina, pueden ser:

 “Les dan planes y no les dan trabajo”

Sin analizar que además de brindar ayuda a los sectores más postergados, se crearon en la última década más de 6 millones de puestos de trabajo, reduciendo una tasa de desocupación que rondaba el 27% hasta alcanzar un valor que actualmente se coloca entre 6 y el 7%. No es casual que en ningún candidato opositor hable del tema “desocupación”, tenemos esa variable en valores más que aceptables, y esto fue producto de decisiones políticas tendieron a proteger y apuntalar el empleo con un estado muy presente. El logro que esto representa se hace mucho más considerable aun si tomamos en relación la situación en materia de empleo en el contexto internacional, con países antes llamados de primer mundo como España o Italia, que están sufriendo fuertemente el flagelo de la desocupación, con tasas de alrededor del 20%.

“Los quieren ignorantes para mantenerlos cautivos con dadivas”

Sin analizar que fue este gobierno quien cambio el porcentaje del PBI asignado a Educación pasando de un 2.5 en 2001 a un 6.5 actualmente,  además sobre un PBI que se duplico en la década. Esto es un claro reflejo de la importancia asignada a la educación, que permitió la construcción de más de 2 mil escuelas y 10 nuevas universidades, en donde un gran porcentaje de los alumnos son estudiantes de primera generación, es decir que son los primeros en su familia en recibir educación universitaria; campo en el cual se duplico el presupuesto pasando de un 0,5 a 1%. Además se creó el ministerio de Ciencia y Tecnología donde atreves del programa raíces se logró repatriar a más de mil científicos que se habían ido del país en la nefasta década de los 90 luego de ser maltratados por la dirigencia de entonces. Muchos de estos científicos se desarrollan hoy en nuestro país en campos de avanza a nivel mundial, como ser biotecnología, nanotecnología, energía nuclear, tecnología aeroespacial entre otras. Sus frutos aunque son ocultados prolijamente por el aparato mediático son de igual manera palpables, por mencionar algunos hitos es bueno remarcar que tenemos un satélite argentino en el espacio y hay reactores nucleares construidos en la argentina comprados por países como Australia.

“Les dan la asignación y las chicas se ponen a tener hijos para cobrar”

Vamos a analizar esa expresión solo poniendo el foco en el objetivo pragmático del artículo, dejando de lado el análisis de la absoluta mezquindad, el obsceno nivel de prejuicio y desprecio por la condición del otro que representa.

El 75% de las madres que cobran la asignación universal por hijo solo tiene o uno o dos hijos, y tan solo el 3% tiene 5 hijos. Como siempre los números y los datos contrastando contra ese sentido común impuesto desde algunos sectores. Como podemos ver la gran mayoría de las madres que acceden al beneficio no tiene muchos hijos. 

Por otro lado no se debe soslayar el rotundo impacto que tiene la AUH en el aumento de la matrícula escolar, ya que para acceder al beneficio es necesario presentar constancia de alumno regular para los niños en edad escolar; en tanto que para las mamas embarazadas, las mimas deben presentar sus controles al día, esto resulta en una baja sustancial en el índice de mortalidad infantil. De acá se desprende una incidencia positiva de la AUH en dos sectores claves de la vida social, a saber, educación y salud.

 

Podríamos seguir con innumerables ejemplos como los antes descriptos, en donde el “sentido común” es puesto en práctica, siempre este se opone al “pensamiento crítico”. El “sentido común”, logra anular al “pensamiento crítico”, que es aquel pensamiento liberador, que nos permite dudar de lo que se nos presenta como lo establecido, que nos da la oportunidad de explorar nuevas experiencias interpretativas y salir del “diseño” estructural estipulado por el poder económico-comunicacional.

Michel Foucault, ese gran filósofo Francés que nos introducía en una filosofía que indaga, analiza y describe las estructuras del “poder”, nos hablaba de aquel “sujeto sujetado”, ese sujeto que esta sujetado en su accionar por los aparatos represivos que el poder impone para tal fin. Esos aparatos represivos no presentan la forma tradicional de la represión. La represión es mucho más sutil que una fuerza policial o militar que limite el accionar del sujeto. La represión se da en la anulación de la conciencia crítica del sujeto. Sin duda la industria del entretenimiento y la formación de subjetividades de los grandes medios de comunicación, constituyen los más grandes instrumentos de represión intelectual presentes en las sociedades modernas, vedando el acceso al sujeto a la construcción de una conciencia crítica, que pueda liberarlo, emanciparlo, en otras palabras, donde pueda ser capaz de interpretar el mundo por su propia cuenta, y no vivir interpretado por otros.

 

Ing. Hugo Barrenechea