El Peronismo Santamariano en una encrucijada

Tiempo de lectura
3minutos
Leído

El Peronismo Santamariano en una encrucijada

Julio 14, 2017 - 18:38
Posted in:
0 comments

Las PASO (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias) introducen una reforma en forma indirecta y directa en el sistema electoral y la representación política. Las PASO (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias) introducen una reforma en forma indirecta y directa en el sistema electoral y la representación política. 

Esto se aplica tanto a nivel nacional, provincial y municipal (mediante distintas adhesiones legislativas y por medio de ordenanzas municipales). Esta reforma intenta democratizar y fortalecer a los partidos positivos (Abal Medina) en pos de recuperar el principio de representación electoral de los partidos políticos. La reforma mencionada intenta paliar la crisis de representación política no subsanada del todo, que fue provocada por la crisis 2001 (Que se vayan todos) y de esta forma evitar la fragmentación que sufren los partidos mediante las pérdidas de identidades ideológicas y prácticas. Hasta ahora hay algunas buenas señales pero las alianzas o frentes electorales en algún punto desdibujan las fronteras ideológicas trazadas por los tradicionales partidos políticos (Peronismo, Radicalismo, conservadores, etc.).

Nuestro departamento de Santa María no es ajeno a la política nacional y provincial en este sentido. La presentación de cuatro listas con cierta identidad peronista tanto en su matriz programática o ideológica como en su accionar pragmático demuestra una diáspora evidente. Es importante recordar en este punto que las elecciones ejecutivas y legislativas suelen tener componentes similares pero también diferentes. Si bien todo depende del momento y tiempo del proyecto (político y de gestión), de las líneas de acción y de las condiciones materiales y sociales para llevarlo a cabo. Los actores políticos, instituciones y sociedad en general están implicados en una lógica política que suele caracterizarse por su dinamismo, su transitoriedad y su fugacidad.

Las elecciones ejecutivas en este sentido suelen caracterizarse generalmente por tener la posibilidad de poder centralizar el voto en una propuesta o espacio político y evitar en la medida de la posible la dispersión o diáspora del mismo[1]; por otro lado las elecciones legislativos suelen tener un componente diferente al presentar una dispersión que generalmente es evidente. Ante tal situación los distintos actores políticos suelen buscar listas de unidad aun con el mecanismo que brinda la PASO para evitar la dispersión del voto que debilite sus propias fuerzas y fortalezca a los adversarios[2]. Además que el traslado suele ser tener rasgos no mecanismo y descentralizados hacia los precandidatos del Ejecutivo. Ante esta situación la existencia de diferentes listas demuestra la falta de un proyecto político planificado por el Departamento Ejecutivo (Intendente de Santa María) para encontrar los puntos de consenso dentro de los inherentes conflictos políticos (algo sensato y lógico), teniendo los resortes institucionales tanto en el nivel de la gestión como en el nivel político para haber concretado tal empresa. Esto demuestra cierta incapacidad de análisis para diseñar una estrategia política que a su vez involucre unas tácticas que estén encuadradas en tales sentidos. La mira es no tener listas o al menos amortiguar en lo posible la confección y presentación de listas disimiles no solo en proyectos y líneas de acción. Cierto grado de sectarismo, falta de irracionalidad teniendo en cuenta que la política gira en base a la ética de los principios y una racionalidad de medios – fines que deben ser cuidadosamente calculados para obtener los fines propuestas. Este grado de improvisación, ensayo – error deja más incógnitas que certezas.

Una estructura municipal sostenida por una planta laboral en lo cuantitativo y por ende solo considerándolos votos válidos y afirmativos es insuficiente para tener una proyección en el corto, mediano ni largo plazo. Al faltar el elemento cualitativo que implica una mayor apertura, democratización, idoneidad en la selección de los precandidatos, consenso, etc. Todo es una apuesta al vacío y en ese devenir ver qué resultados arroja el futuro inmediato y mediato.

La encrucijada considero que está planteada: por un lado si la lista oficialista triunfa solo teniendo en cuenta mecanismos de presión y lo cuantitativo del voto, esto puede profundizar el grado de sectarismo que es ajeno al peronismo y por otro lado debilitar los apoyos aliados y externos (Partido Justicialista, votantes, etc.). En este aspecto implicaría establecer rasgos autoritarios que no respetan la diversidad de opinión y la libertad política de todos los actores políticos. Por otro lado si el resultado es una derrota esto puede generar pérdida de apoyo y conflicto hacia el interior sumado a la reconfiguración política que generan los resultados electorales tanto en lo que hace a los aliados y adversarios.

 

[1] La elección del año 2015 que represento una transición entre el ex intendente y el actual intendente es un ejemplo de este traslado no mecánico pero centralizado y direccionado del sufragio.

[2] Un ejemplo es la pretendida Lista de Unidad por la ex presidente y actual candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires, Cristina Fernández de Kirchner.

El Leviatan